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EL SIMULACRO DE LA OLEADA DE LA TORMENTA PONE A PRUEBA LA RESPUESTA LOCAL A DESASTRES


Por Natalie Musseau, The Gulf News

19 de Junio de 2006
 

¿Que haría usted si otra “Oleada de la Tormenta” ocurriera en Port aux Basques en el medio del invierno y parte del pueblo tuviera que ser evacuada? Que haría si los fuertes vientos de la tormenta volcaran un camión cisterna de contenido inflamable  en la autopista, haciéndolo explotar y obstaculizando o derribando “Big Pond Bridge”

 

Todo esto fue parte de una situación dada a 50 participantes  en un ejercicio de simulación de desastres el miércoles y jueves. El mismo fue basado en el peor de los casos pero a la vez es una catástrofe que pudiera ocurrir en el futuro.

 

Los representantes de los varios grupos  que tomaron parte, incluyendo las autoridades de la localidad, hospitales , el Colegio de “ North Atlantic”, Servicios de Canadá, Organizaciones de Medidas de Emergencias, la Policía Montada Real de Canadá (RCMP), Guardacostas, Marine Atlantic entre otros muchos.

 

La simulación se llevó a cabo en tres salas de conferencias en el St. Christopher hotel. Una sala se utilizó como centro de emergencia ante desastres de las autoridades locales, otro como  sala de movilización para los recursos o personas a quien se pudiera necesitar de ser necesario, el ultimo fue utilizado como la sala de los observadores.

 

Las actividades en la sala de las autoridades locales  eran mostradas a través de un monitor en la sala de los observadores. Líneas telefónicas estaban conectadas entre la sala de recursos y la de las autoridades. Teléfonos móviles o celulares sonaban y las personas caminaban de lugar a otro  trabajando en lo necesario para salvar vidas y proteger propiedades durante la emergencia simulada.

 

Los participantes  respondían ante la mencionada emergencia a medida que los participantes recopilaban nuevos datos de información cada pocos minutos.

 

Steve Mackenzie , dueño de Ambulancias Mackenzie comento sobre el ejercicio :”el factor mas grande en la simulación fue la comunicación. Asegurándose de que todos estuvieran al tanto de lo que estaba ocurriendo en tiempo real y manteniendo las líneas de comunicación abiertas, fue todo un reto”.

 

Paul Clay, el presidente  de Seacom International, compañía la cual había diseñado el ejercicio de simulación, expresó: “el propósito del ejercicio no es el de criticar a las autoridades locales  o los equipos y administradores de la emergencias, es la oportunidad para aprender , compartir ideas y entrenamiento, también es una oportunidad para cada participante  de aprender  que ayuda y recursos están disponibles”.

 

Las personas que trabajan conjuntamente durante emergencias o desastres sólo se conocen como una voz al otro extremo de la línea telefónica”, dijo el señor Clay. Simulacros como el realizado la pasada semana brindan a estas personas la ocasión de conocerse personalmente y conversar sobre el sistema establecido.

El alcalde de Port aux Basques, Brian Button, dijo que los participantes pudieron observar la respuesta desde todos los ángulos, lo cual facilitó una mejor comprensión para muchos.

Añadió que muchas eventos ocurrían al mismo tiempo, muy parecido a lo que sucede durante una emergencia real.

El señor MacKenzie dijo que valió la pena haber hecho el ejercicio y éste hizo que la gente meditara sobre cómo funcionarían las cosas en una situación de emergencia real — de la manera en que el personal local de respuesta a emergencias ha enfrentado en la vida real.


En el año 2000 una gran tormenta dañó residencias y propiedades en el área de Channel. El señor MacKenzie añadió que tormentas de invierno severas han causado estragos y han dificultado también el llevar a la gente a recibir atención médica, especialmente residentes de las comunidades costeras.

Sin embargo, dijo, el personal local de respuesta halla la manera de adaptarse a las diversas situaciones según éstas se presentan.

El alcalde Button dijo que a lo largo de todo el simulacro había aprendido más de lo que hubiese aprendido sólo con leer el plan de desastres de la comunidad. Señaló que mirando atrás, al ejercicio, hubo algunas cosas que se hicieron bien y otras que las autoridades de la comunidad más bien desean cambiar.

El Dr. Richard Taor, jefe del personal/ director médico del Centro de Salud LeGrow (LeGrow Health Centre), dijo que el hospital posee su propio plan de desastres, pero durante el simulacro se dio cuenta con rapidez que les falta vínculos con las organizaciones externas.

Antes del simulacro, expresó, no existía un buen entendimiento sobre las organizaciones externas involucradas y de lo que éstas pueden ofrecer al hospital. El Dr. Taor dijo que se realizarán actualizaciones al plan de desastres del hospital, dado lo aprendido.

El simulacro fue subvencionado por Salud Canadá (Health Canada) y Recursos Naturales Canadá (Natural Resources Canada), conforme al Programa de Impacto Climático y Adaptación (Climate Impact and Adaptation Program).

Se sabe que los cambios climáticos están incrementando la frecuencia y severidad de las tormentas, señaló Jacinthe Seguin, representante de Salud Canadá (Health Canada). Dijo que estos tipos de simulacros tienen el objetivo de ayudar a asegurar que los residentes estén bien preparados para lo que pueda acontecer.

La sra. Seguin añadió que los simulacros igualmente ayudan al gobierno federal a ver dónde puede haber debilidades en el actual sistema de respuesta a desastres, y que éstas puedan ser abordadas.

Un simulacro similar de oleada de la  tormenta fue llevado a cabo en la provincia de New Brunswick hace varias semanas, y el pasado verano en Ontario se realizó un simulacro de onda de calor.